Risas, sorpresas y algún susto: así vivimos nuestra visita al Museo de Cera

El pasado 14 de marzo, desde la Fundación Celima, junto a la Unidad de Apoyo de Celima CEEIS, organizamos una visita al Museo de Cera de Madrid. Un plan diferente para compartir tiempo, desconectar del día a día y disfrutar de una experiencia en grupo.

Descubrir de cerca y con otra mirada

Durante la visita, los asistentes estuvieron acompañados por una guía del museo, que fue explicando curiosidades y detalles sobre muchas de las figuras. Esto hizo que el recorrido se viviera de otra manera, entendiendo mejor todo el trabajo que hay detrás de cada personaje.

Además, muchos destacaron cómo se puede apreciar la evolución en las figuras de cera, comparando las más antiguas con las más actuales, donde el nivel de realismo sorprende especialmente.

Risas, fotos… y algún que otro susto

Uno de los momentos más comentados fue el paso por el pasaje del terror. Hubo sobresaltos, risas y reacciones espontáneas que hicieron de ese tramo una de las partes más divertidas de la jornada.

A lo largo de la visita, también hubo tiempo para algo que siempre gusta: acercarse a los personajes, meterse en las escenas y hacerse fotos. Pequeños momentos que hacen que la experiencia se viva de forma más cercana y participativa.

Lo importante: compartir el momento

Más allá del museo, la actividad dejó algo muy valioso: tiempo compartido. Conversaciones, impresiones y momentos sencillos que ayudan a fortalecer vínculos y a sentirse parte de un grupo.

Desde la Fundación Celima seguimos apostando por este tipo de iniciativas, que favorecen la participación, el bienestar y la inclusión social de las personas.

marzo 25, 2026Blog